El año 2011 tuvo la significatividad y la gracia de ser el AÑO JUBILEO DE ORO del instituto parroquialNtra. Sra. de Fátima, conmemoramos los 50 años de la iniciación de las actividades educativas. En torno a este acontecimiento de gracia y misericordia nos pareció bien inspirarnos en la Sagrada Familia de Nazaret para que como hermanos y ciudadanos pudiéramos decirnos todos los que formamos la comunidad educativa: “Es bueno estar en casa, es bueno volver y es bueno que vengan”. Nos sentimos familia y a la alegría de los 50 años de la institución les sumamos la alegría de conmemorar los 20 años de vida institucional del profesorado. Con toda certeza Dios tiene un plan para nosotros, para cada uno y para nuestra institución. No siempre entendemos retos, las pruebas, las señales, los indicios los tiempos de ese plan, pero si nos mantenemos obedientes y fieles en la esperanza, podremos cumplir ese propósito de Dios para nuestravida. Así ocurrió con nuestra institución, hemos llevado adelante una misión educativa y evangelizadora desde hace 20 años, nos mantuvimos fieles y obedientes inspirados por el modelo de la Sagrada Familia de Nazaret a la que consideramos Escuela de amor y servicio. Volviendo la mirada atrás, hacia el pasado institucional encontramos que lo educativo y lo evangelizador de la misión se imbricaban de manera perfecta y constante. A mediados del año 1990 comenzaron a gestarse las ideas y las primeras acciones para la apertura del Instituto Parroquial de Formación Docente Ntra. Sra. de Fátima. El mismo año la Conferencia Episcopal Argentina aprobaba en abril las Líneas Pastorales formalizando así el pedido realizado por el Santo Padre Juan Pablo II de encarar una Nueva Evangelización. Con ellas, se procuró encauzar una evangelización nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión. Aquellas Líneas simbolizaron el inicio de una etapa en la acción pastoral de la Iglesia en la Argentina, en la Arquidiócesis de Córdoba y la parroquia Ntra.Sra. de Fátima daba un paso decidido en pos de ella. Asumieron este desafío evangelizador y educativo, en la gestión como RL el Pbro. Carlos Varas, como directora de nivel medio a cargo del nivel superior la Lic. Norma P.de Genaizir, como Coordinadora la Prof. Lilia Zabalza, en la secretaría Yolanda Pedernera y como bedel Sonia Alonso. En esa ocasión fui invitada a formar parte del equipo docente junto a 7 colegas más que en marzo de 1991 iniciamos el ciclo lectivo de la 1ª cohorte de Profesores de Enseñanza Primaria y Pre-escolar con implementación del Plan de la SNEP N ° 38/82. Este plan de estudios fue un plan que nos dio muchas satisfacciones, se lo conocía como plan unificado porque brindaba una doble titulación, tenía el aval de la SNEP Secretaria Nacional de Enseñanza Privada y fue elaborado por profesionales comprometidos con la educación católica. Un aliado necesario y dispuesto al servicio en estos primeros tiempos, apasionado por la educación fue nuestro querido supervisor Prof. Marcelo Bianchi, quien asumía la función de realizar todos los trámites de reconocimiento y adscripción del instituto. Deja constancia en acta de inspección del día 17 de noviembre de 1991 lo siguiente “Destaco que la tarea académica que he supervisado se realiza con empeño, fervor, con excelentes criterios docentes y con la rectilínea voluntad de hacer las cosas lo mejor posible”. El supervisor Bianchi hoy ya descansa en la gloria del Padre pero nos dejó en la institución quien continuaría encarnando sus ideales educativos y los mantiene vivos en la entrega y el servicio, su hija la Prof. Silvina Bianchi que desde 1993 se sumó al plantel docente. Hoy pudimos además apreciar las aptitudes vocacionales de su nieta Agustina Ponce de León quien nos deleitó con su grupo de teatro en la puesta en escena que acabamos de compartir. Feliz debe estar don Marcelo Bianchi con tan testimonial legado y como pudo observar tempranamente el inspector, desde el inicio nos propusimos ir desentrañando los signos de los tiempos e ir ofreciendo opciones innovadoras, caminar confiados el siempre complejo y equilibrado proceso de la continuidad en el cambio y fuimos ampliamente bendecidos.
  • El año 1992 trae novedades . Se retira la coordinadora Eli Zabalza y Sonia Alonso deja la bedelía y pasa a las aulas. Tomamos la posta la Psicopedagoga María Isabel Teixeira en bedelía y quien les narra en la Coordinación del nivel.
 
  • 1993 nos recibía con una esperada Ley de Educación Federal que ubicaba a los institutos superiores en el eje del cambio y la mejora. Al año siguiente egresaba la 1ª cohorte de Profesores de Enseñanza Primaria y Pre-escolar.
 
  • Un hito importante lo marco el año 2000, nuevamente lo evangelizador venía a iluminar lo educativo. La Carta Apostólica NOVO MILLENNIO INEUNTE del Sumo Pontífice Juan Pablo II,nos llamaba a NAVEGAR MAR ADENTRO en el océano inmenso del nuevo milenio y a señalar las etapas del camino futuro,no nos deja dudas acerca de la oportunidad de dar renovado impulso en el marco de la Nueva Evangelización a la misión educativa del IFD. La Iglesia de Córdoba proponía un camino pastoral a partir del Encuentro Eucarístico Nacional y de las Jornadas Pastorales que lo siguieron.
 
  • En este marco de Iglesia vamos a afrontar el 1er. cambio de plan de estudios, implementar el Plan 91/01. Y confiados en Dios nuestro Señor al comienzo del nuevo milenio, resonaron en nuestro corazón las palabras con las que un día Jesús, después de haber hablado a la muchedumbre desde la barca de Simón, invitó al Apóstol a « remar mar adentro » para pescar: «Duc in altum » Pedro y los primeros compañeros confiaron en la palabra de Cristo y echaron las redes. « Y habiéndolo hecho, recogieron una cantidad enorme de peces » (Lc 5,6). Nosotros como Pedro también confiamos, echamos las redes y recogimos abundantes frutos.
 
  • 2005 fue un año clave para el desarrollo personal, profesional e institucional. Entre febrero y agosto protagonizamos un gran cambio en el desarrollo institucional, que nos ponía en situación de resignificar nuevamente el perfil institucional. Este proceso fue animado y monitoreado por el entonces supervisor de DIPE Lic. Adrian Narváez, a quien agradecemos haber tenido la audacia, los métodos y el ardor para encaminarnos a logros institucionales superadores. Asumo la dirección del nivel superior inaugurando una gestión autónoma que pone en valor al nivel y jerarquiza al nuevo equipo de conducción con una dirección, una secretaría docente y una dos coordinadoras. Nuestro supervisor Lic. Adrian Narváez también nos animó al trabajo en red, así fuimos pioneros al conformar con otros institutos superiores la RedIS. Red de institutos superiores. Las manos entrelazadas del logo expresaban nuestro objetivo: trabajar decididos a proyectar hacia el tercer milenio la fuerza de nuestras comunidades educativas en pos de la formación integral de los profesionales.
 
  • 2005 fue un año importante también porque revitalizamos como instituto formador los lazos naturales e identitarios que nos unen a la parroquia y comenzamos a trabajar fuertemente en clave pastoral con la guía y el asesoramiento pastoral del Cura Párroco Luis Alberto Bergliaffa.
 
  • 2006 otra una meta lograda, otro desafío. Los 15 años de la institución y otra nueva Ley de Educación Nacional.
 
  • 2007 Continuamos trabajando inspirados por la impronta de navegar mar adentro, echar las redes en nombre de Cristo y dejarnos guiar por la estrella de mañana María Santísima. Hermoso impulso nos otorgó compartir las conclusiones de la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y El Caribe celebrado junto a Nuestra Señora Aparecida en Brasil.
 
  • 2009 nos encontró inaugurando y bendiciendo la obra con nuevas instalaciones, rezábamos en el acto inaugural que todos juntos enseñando y aprendiendo prediquemos la Verdad. Un nuevo edificio, que significó la alegría de la casa nueva con propios y definidos espacios para las funciones y roles específicos, que una nueva transformación educativa exigía. Vivimos comunitariamente el Jubileo Parroquial como año de la reconciliación, conversión y penitencia sacramental, y en consecuencia empeño por servir a Dios en el gozo y la paz con los hermanos.
 
  • En 2010 nos convocamos en torno al Bicentenario de la Patria para vivirlo en justicia y solidaridad. Junto a las acciones pedagógicas cotidianas llegaron las satisfacciones y el reconocimiento que vinieron de mano del Ministerio de educación provincial y nacional al reconocer nuestros proyectos de Alfabetización Inicial y las prácticas educativas en matemática para plurigrado en contexto de ruralidad, asumimos también que lo propio del proyecto educativo institucional era la evangelización en el marco de la pedagogía del aprendizaje servicio y prosocialidad.
 
  • Finalmente el 2011 Jubileo de Oro institucional, 20 años de compromiso con la formación docente. Y hoy como hace 20 años, como decía el inspector Bianchi, sigue presente y operante el empeño, el fervor, los criterios de gestión, la rectilínea voluntad de hacer las cosas lo mejor posible. El mirar hacia atrás nos dice que crecimos y nos anima de nuevo a echar nuevamente las redes en su nombre! Porque el proyecto nos sigue convocando, porque es verdadero y bueno, da cuenta de lo que profesamos y cómo lo profesamos, ya que compartimos una experiencia nuclear que es el encuentro con Jesús Maestro y hoy de nuevo nos sentimos urgidos al cambio, a la mejora, al anuncio… para ello decidimos una tener nueva imagen institucional, que refleje la misma misión pero con renovado espíritu. Compartimos con Uds. comunidad, con Uds. familia nuestro nuevo logo institucional que destaca…
   
  • Parroquial Fátima: expresa la identidad del instituto y nos referencia que somos Iglesia.
 
  • Superior: el nivel de formación en que se despliega la oferta educativa actual de formación docente y quiere capitalizar su experiencia de 20 años incorporando otras nuevas educativas en el futuro inmediato.
 
  • El sol: que tiene una profunda naturaleza simbólica en las mayorías de las culturas del mundo por ser considerado dador de vida, remite al sol incaico, al sol jesuítico misional en esencia y de manera especial, al milagro del sol ocurrido el 13 de octubre de 1917 cuando la Virgen María reveló su identidad y su mensaje a los pastorcitos en Fátima-Portugal. Este sol que nace de lo alto, en definitiva es Cristo nuestro Señor que viene nuevamente hoy a nuestro encuentro.